Comenzar (o reiniciarse) en el mundo de la música

Sé que Begin again es una película de hace dos años (y a mí me recordó a una todavía más antigua, la irlandesa Once, de 2007), pero en estos días me puse a pensar en ella. ¿Por qué? Como siempre, tiene un poco qué ver con el trabajo. Esta noche, la banda de un querido amigo presenta un disco que, como ellos mismos declaran, se hizo con gusto, pasión, los ahorros de todos y la plena consciencia de que después del lanzamiento podrán volverse cualquier cosa, menos millonarios.

Lo asombroso, desde mi punto de vista, es que a pesar de las nuevas plataformas digitales para dar a conocer piezas musicales, fotografías o novelas, los artistas sigan pensando que sus creaciones no pueden convertirse en fuente de ingresos. No digo que todos vayan a tener la suerte de Gretta (el personaje principal de la película, interpretado por Keira Knightley) y que además de un productor que los descubra y ayude a sacar el álbum, los contacte con una celebridad del momento para que los vuelva trending topic. Pero, de hecho, la película presenta buenas ideas para crear y comercializar un disco exclusivamente por medios digitales. Con algunas estrategias adicionales y expectativas más realistas, bandas como la de mi amigo podrían aspirar, por lo menos, a recuperar su inversión y en el mejor de los casos, a obtener ganancias que les ayuden a sustentar su arte.

beginagain

1. Diseñar un plan de lanzamiento

Los artistas suelen concentrarse por completo en el proceso creativo. Su objetivo principal es concluir la obra y aunque la mayoría quiere darla a conocer e incluso comercializarla, por lo general no desarrollan planes concretos para lograrlo. Este es el momento en que los asesores financieros y especialistas en mercadotecnia tenemos ocasión de mostrar nuestras habilidades, pero si no pueden costear una consultoría semejante, mi recomendación es que se reúnan para comentar dos cuestiones fundamentales: cómo les gustaría presentar su material y qué necesitarían para hacerlo. Esto les permitirá definir y adelantar tareas como la búsqueda de plataformas para lanzar su disco, el contacto con medios que publiquen sus sencillos (blogs, sitios web, podcasts), la elección de espacios para el evento de presentación y hasta el sistema de facturación electrónica y ventas.

2. Dar de qué hablar

En cuanto tengan listo su primer sencillo (la pieza con la que se sientan realmente satisfechos), comiencen a difundirlo para generar expectativas. Si algo pueden aprender de Begin again es que el “Word of mouth” es crucial en el lanzamiento de un álbum digital y si éste puede difundirse con éxito cuando ya está concluido y a la venta, las posibilidades de que los consumidores lo deseen aumentarán si ya tuvieron un anticipo. Difundan el sencillo en su sitio web y redes sociales. Una buena estrategia es regalar una descarga, a cambio de que los usuarios se suscriban a una lista de correo; así podrán informar a sus fans de las novedades. Contacten con bloggers, conductores de podcasts o estaciones de radio para que le den un espacio a su canción. Aprovechen todas las oportunidades de presentarse en eventos. Entre más gente sepa de su proyecto, más posibilidades habrá de que hablen de él y lo vuelvan tema de interés.

3. Renovar la imagen

Ya que hablamos del sitio web y las redes sociales, debo insistir en la importancia de que estos canales de comunicación se mantengan actualizados y con una imagen atractiva. Si es su primer álbum, tal vez su imagen en la web también lo sea, pero si ya tenían un sitio o un lanzamiento previo, será necesario que se renueven y actualicen el look and feel para que esté en armonía con el nuevo disco. Así sorprenderán a sus fans y serán atractivos para quienes no los conocen.

4. Generar información

Las expectativas no sólo tienen que crearse, también deben mantenerse. Si dan de qué hablar con el lanzamiento de un sencillo, pero no vuelven a informar nada más hasta la presentación del disco, pueden perder el interés que habían generado. Actualicen constantemente su sitio y redes sociales, con información del proceso de creación y producción. Pueden crear una bitácora de las sesiones de grabación, con videos o fotografías (como hace un personaje de la película Frank). Compartan avances, informen de sus presentaciones, anuncien nuevos sencillos; en fin, hagan que sus seguidores y público sigan hablando.

5. Preparar un evento de presentación

Aunque el disco se venda exclusivamente por internet, una fiesta es una excelente forma de continuar la promoción y agradecer a los fans que han mantenido y compartido el interés. Prepárense para dar lo mejor en esa noche, que puede ser decisiva para ganar o perder compradores.

Un consejo adicional es pensar que producir un disco no tiene que ser sinónimo de morir de hambre. Busquen patrocinios y apoyos, y utilicen servicios como los de Fisco Clic, para ahorrar al máximo en asuntos fiscales.

La piel no es una hoja en blanco

En el mundo de los negocios, palabras como innovación, originalidad o creatividad se citan con frecuencia y los conceptos que ellas denotan se consideran las cualidades más buscadas en un emprendedor o colaborador. Pero si esas capacidades, que apuntan a la excepcionalidad, se aplican en áreas distintas de las estrategias o proyectos de trabajo, puede haber problemas; sobre todo si lo que se adopta como vehículo de las expresiones creativas es la propia imagen.

Pese a todas las iniciativas para promover la equidad y la inclusión en el ámbito laboral, aún existen prejuicios que obstaculizan el desarrollo de una carrera o impiden conseguir un empleo, y muchos de ellos tienen que ver con la apariencia. De hecho, estos parecen ser los prejuicios más difíciles de vencer. Mientras que la mayoría de las empresas acepta, por lo menos en público, que cuestiones como el género, la edad o la raza no determinan el desempeño profesional, muchas defienden la importancia de los códigos de etiqueta y el incumplimiento de los mismos es razón suficiente para rechazar una candidatura o negar un ascenso.

Un artículo publicado en el portal de noticias BBC Mundo demuestra que tanto empleadores como trabajadores consideran a la imagen personal como un factor de suma importancia en el mundo empresarial. Los entrevistados también declararon que situaciones como la entrevista de trabajo, las reuniones con nuevos clientes o la participación en eventos de negocios demandan un mayor cuidado del atuendo y la apariencia; incluso los más jóvenes o liberales reconocieron que en tales casos prefieren ocultar sus tatuajes, quitarse los piercings y omitir cualquier otro adorno o expresión fuera de lo convencional.

tatuajestrabajoSi admitimos que detalles como la ropa, los adornos corporales o el tono del cabello tampoco afectan el desempeño laboral ni hablan del grado de compromiso y responsabilidad que pueda tener un profesional, ¿por qué aún los consideramos importantes e incluso defendemos las normas que las empresas e instituciones tienen para regularlos? Las siguientes son algunas de las posibles razones.

1. Doble moral

Sociólogos e investigadores consultados por la BBC declararon que en algunos sectores laborales, los prejuicios relacionados con la apariencia son fruto de una doble moral, que admite algunas formas de expresión como adecuadas para ciertos grupos y las rechaza en relación con otros. Un ejemplo es el caso de los tatuajes. De acuerdo con una investigadora de la Universidad de Texas, el llamado arte corporal es más tolerado entre los hombres e incluso se admite como un signo de virilidad, mientras que se considera impropio del sexo femenino; el número de mujeres que sufre discriminación laboral a causa de la apariencia es mayor que el de los hombres y son ellas quienes se someten con mayor frecuencia a procedimientos para quitar tatuajes.

2. Relación con otros prejuicios

Aunque figuras públicas admiradas en el mundo del deporte, los espectáculos o los negocios se han reconocido como aficionadas a los tatuajes o piercings y muestran sin preocupación sus adornos corporales, hay asociaciones negativas que aún se mantienen. Una de ellas es el vínculo entre este tipo de expresiones y la pertenencia a bandas o grupos de comportamiento violento e incluso criminal. En el mejor de los casos, se piensa que los famosos pueden permitirse tales “excentricidades” porque ya hicieron una carrera y no tienen nada que demostrar. Pero el común de los mortales debe atenerse a las convenciones y aceptar que la piel y la apariencia no son hojas en blanco, sobre las que se pueda dibujar lo que se quiera.

prejuiciostatuajes3. Sólo hay una forma de ser y parecer profesional

Esta idea es la que termina por convencer incluso a los más atrevidos. Algunos de los ejecutivos entrevistados por la BBC comentaron que sólo esconden sus tatuajes o piercings cuando trabajan con los clientes más conservadores. Empleados de hospitales, supermercados o escuelas prefieren ocultar esos detalles de su apariencia, porque de lo contrario serían considerados como “poco profesionales”, generarían desconfianza o darían un “mal ejemplo”.

Contra los que defienden la etiqueta laboral o toleran ciertos prejuicios en relación con la apariencia, están los profesionistas que prefieren la autenticidad y se niegan a trabajar en ambientes donde no se acepte a la gente tal como es. También están las advertencias de asesores de negocios y especialistas en reclutamiento, quienes afirman que las empresas podrían perderse del talento joven, si no transforman sus políticas en cuanto al atuendo, los adornos y otras formas de expresión personal.

Lo que esta diversidad de opiniones podría indicar es la necesidad de que los ámbitos empresariales y de negocios reflexionen y planteen qué es lo realmente importante.

Se los explico con pasteles

El fin de semana pasado, después de unos días especialmente agotadores, logré tomarme una tarde libre para pasarla con mi hija. Resultó que ella no tenía ánimos para salidas ni paseos, así que preparamos palomitas, compramos helados y nos acomodamos en el sofá para ver una de sus series de televisión favoritas, 2 Broke Girls (algo así como “Dos chicas en quiebra”). El programa cuenta las desventuras de dos jóvenes meseras que trabajan en una cafetería de Nueva York, pero sueñan con tener su negocio de cup-cakes. Una de ellas es excelente cocinera y la otra fue a la mejor escuela de negocios, pero a pesar de sus talentos y experiencia, siempre sufren por el dinero. En uno de los capítulos están a punto de perder un importante pedido porque no se dan abasto para preparar tantos pasteles. ¿Contratar ayudantes? Ni pensarlo, cuando apenas si les alcanzó para comprar sus ingredientes.

cupcakesfactoring

Lo que sucedió cuando terminamos de ver ese episodio me hizo pensar que algunos estamos destinados a no descansar nunca del trabajo, porque lo primero que se me ocurrió comentarle a mi hija fue: “Esas chicas deberían consultar a una empresa de factoraje”. Inmediatamente, ella me lanzó esa mirada de “No te entiendo, pero por favor no me lo expliques”, y luego puso el capítulo siguiente. Yo hice lo mejor que pude para poner en pausa la mentalidad de negocios, pero como tal vez a mis lectores sí les interese el tema, decidí escribir este artículo para explicar a qué me refería.

El factoraje, del inglés factoring, es un servicio financiero que otorga liquidez inmediata a proveedores de bienes y servicios, tomando como garantía sus cuentas por cobrar. Lo explico con pasteles. Supongamos que las chicas del negocio de cup-cakes ya tienen varios clientes, a los que periódicamente les entregan pedidos. Al vender sus productos, generan cuentas por cobrar, así que realmente ya no están en quiebra, sólo que tampoco disponen inmediatamente de sus ganancias. Imaginemos ahora que quieren contratar más personal o equipar mejor la cocina, pero como aún no les pagan, no tienen suficiente capital. La opción más evidente sería la de pedir crédito a un banco, pero otra alternativa es la que traté de comentar con mi hija, el factoraje.

Las chicas podrían acudir a un proveedor de servicios financieros, como Unifin, y cederle los derechos de sus cuentas por cobrar a cambio de recursos económicos. Estas empresas suelen prestar hasta 90% del monto de las cuentas por cobrar. De esta forma, las chefs tendrán el dinero que necesitan para preparar sus pasteles y la empresa de factoraje será quien cobre a los clientes. Los trámites para establecer un contrato de factoraje son más ágiles y sencillos que los de un crédito bancario e implican menos requisitos. Por ello suele ser una opción favorable para las pequeñas empresas, como la que tratan de lanzar las 2 Broke Girls.

Existen tres tipos de factoraje:

  • Factoraje a proveedores. El proveedor entrega bienes o servicios a sus clientes y acuerda con ellos un sistema de pagos. El proveedor cede el control de los créditos a la empresa de factoraje. Los clientes emiten facturas para comprometerse a pagar por los servicios en un determinado plazo; dichas facturas se envían a la empresa de factoraje. Cuando ésta recibe la factura, paga el importe de la misma al proveedor, quien ya no debe esperar hasta el plazo fijado para obtener sus ingresos.
  • Factoraje por cobranza directa. El vendedor comercializa un producto y genera cuentas por cobrar. El vendedor cede los derechos de cobro a la empresa de factoraje. Ésta última da un anticipo al vendedor por un monto cercano al total de sus cuentas por cobrar. El vendedor notifica a sus clientes que será la empresa de factoraje quien haga el cobro. Los clientes pagan a la empresa de factoraje.
  • Factoraje por cobranza delegada. El vendedor comercializa un producto y genera cuentas por cobrar. El vendedor cede los derechos de crédito a la empresa de factoraje. Ésta última da un anticipo al vendedor por un monto cercano al total de sus cuentas por cobrar. Los clientes pagan al vendedor y éste deposita el pago en la cuenta de la empresa de factoraje.

Como ven, este recurso financiero tiene opciones para distintos tipos de empresas. Si creen que el factoraje podría beneficiarlos, coméntenlo con su asesor de negocios y no dejen que la falta de liquidez les quite el sueño, o la oportunidad de disfrutar de una tarde viendo la televisión.

Un negocio sobre ruedas

Tener un negocio propio es algo con lo que muchos soñamos. No puede haber nada mejor que ser el propio jefe, crear los modelos de negocios y operaciones que más nos acomoden y administrar las ganancias conforme a nuestros planes. Pero cuando llega el momento de poner manos a la obra nos damos cuenta de que no todo es miel sobre hojuelas. Para que la iniciativa funcione, se deben hacer estudios de mercado, diseñar estrategias, solicitar permisos, pagar impuestos y varios trámites más, por no hablar de lo que se debe invertir en un local u oficina. Este complejo proceso suele desalentar a muchos, tanto por el tiempo como por los costos que implica. Sin embargo, con paciencia, buena planeación y una inversión inteligente, montar una empresa propia no es una misión imposible.

Uno de los negocios más populares y en el que muchos emprendedores han pensado en incursionar, es el de la comida. Naturalmente, los alimentos son algo que siempre tendrá demanda y si además de saber cocinar con buen sazón se tiene el talento y el ingenio para crear platillos innovadores, abrir un restaurante parece un proyecto de negocios viable. O por lo menos eso pensamos, hasta que descubrimos cuánto cuesta rentar un local y pagar los gastos de agua, luz y gas.

Por suerte para los emprendedores en el ámbito de la gastronomía, y también para los que disfrutamos del buen comer, en los últimos años ha despegado un modelo de negocios asequible para quienes desean abrir su primer restaurante; se trata del food truck. En realidad, el modelo no es nuevo. En las calles de grandes metrópolis, como Nueva York, Londres o Berlín, es común ver los camiones equipados con todo lo necesario para preparar y servir algún tipo de comida, desde café y panqués hasta cocina oriental. Pero en países como México, los restaurantes sobre ruedas son un modelo empresarial en desarrollo, por lo menos en su versión regulada y legal.

foodtruck

La idea del food truck no es tan simple como alquilar una camioneta, equiparla con una cocina y estacionarla en cualquier calle. Por el contrario, se busca que estos negocios cumplan normas básicas de seguridad e higiene y que tengan los permisos legales para operar. Entre las ventajas de las cocinas rodantes frente a los restaurantes establecidos están la pronta disponibilidad (puede ser más rápido habilitar el vehículo que encontrar un local ideal y económico) y la disminución de gastos a largo plazo, ya que no se pagará un alquiler, aunque se debe tener en cuenta el costo de los permisos.

En México, el negocio de los restaurantes móviles parece avanzar por buen camino. De hecho, ya existe un Food Trucks Park, es decir, un lugar especialmente habilitado para que ahí se instalen los camiones expendedores de comida. Se encuentra en una de las zonas más exclusivas de la Perla Tapatía y fue inaugurado a principios de este año. El parque reúne a una decena de restaurantes móviles, con una variada oferta culinaria; desde hamburguesas y antojitos mexicanos, hasta comida hindú y cocina vegana. El presidente de la Asociación Foodtruck Guadalajara, Humerto Arath, señala que proyectos como el Food Truck Park promueven el arte culinario del estado y ayudarán a posicionar a Guadalajara como una capital gastronómica internacional.

Si están interesados en este tipo de negocios, hay algunos aspectos que deben tener en cuenta:

  • El tipo de comida que se quiere vender y el equipo que se necesita para prepararla.
  • El modelo de vehículo adecuado y lo que se deberá invertir para habilitarlo. Según expertos citados por el portal SoyEntrepreneur.com, el costo puede oscilar entre los 30,000 y los 140,000 pesos, dependiendo del tipo de modificaciones que se requieran.
  • Los trámites y permisos legales que deben cubrirse, los cuales pueden variar conforme al lugar donde vayan a iniciar su negocio.

También es recomendable que visiten el Food Truck Park de Guadalajara, para conocer sus instalaciones y su forma de operar. Se encuentra en una zona muy céntrica, fácilmente accesible desde cualquier punto de la capital e incluso si se hospedan en un hotel en Zapopan.

Nuevos espacios para el espectáculo

Parte fundamental de la infraestructura turística y cultural de una ciudad son los centros de espectáculos. Gracias a ellos, la población tiene acceso a diversas actividades recreativas y artísticas, como exposiciones, conciertos, obras de teatro, proyecciones de películas o eventos deportivos. Pero estos foros también tienen efectos en la economía local; atraen inversiones, generan empleos desde el momento en que comienza su construcción y fomentan el desarrollo de otras industrias, como el transporte, la hotelería o los restaurantes.

Como todas las grandes capitales del mundo, la Ciudad de México se ha caracterizado por su amplia y variada oferta de espectáculos y eventos culturales. Para dar cabida a todo tipo de expresiones artísticas y recreativas, en los últimos años se ha invertido en la construcción de nuevos foros y en la rehabilitación de antiguos recintos que por distintos motivos habían quedado en el olvido.

Estos son algunos de los centros de espectáculos más modernos, que mantienen a la Ciudad de México a la vanguardia en la industria del entretenimiento.

arenaciudadmexico

Arena Ciudad de México

En febrero de 2012 se inauguró el segundo foro más grande del Distrito Federal, la Arena Ciudad de México. Conciertos, obras de teatro y actividades culturales y deportivas son algunos de los eventos que se han organizado en este espacio. Tiene capacidad para 22 mil asistentes y cuenta con 124 suites de lujo, mil cajones de estacionamiento, más de mil pantallas y alrededor de 300 cámaras de seguridad.

La construcción del que actualmente es el foro más moderno de la ciudad requirió una inversión de 300 millones de dólares.

Granjas 800, Santa Bárbara (Eje 5 Norte), 02310

 Pepsi Center WTC

Este centro multifuncional también fue inaugurado en 2012, como una alternativa cercana al World Trade Center para organizar eventos de mayor aforo. Tiene una capacidad máxima de 7,000 mil personas y cuenta con 12 palcos y 19 suites de lujo. Pero no sólo alberga conciertos; también se pueden habilitar espacios para convenciones, exposiciones y eventos sociales.

Dakota s/n, Colonia Nápoles, 03810

 Auditorio Blackberry

El antiguo cine Las Américas, en la colonia Condesa, fue remodelado para convertirse en el Auditorio Blackberry. Además de conciertos, este centro cuenta con espacios para organizar convenciones, congresos, eventos deportivos, artes escénicas y filmaciones. Su aforo máximo es de cuatro mil personas.

Insurgentes Sur 453, Colonia Hipódromo, 06100

Voilà Acoustique

Este pequeño pero elegante foro rinde tributo a la nostalgia, ya que su estilo y ambientación recuerda a los cabarets de los años cuarenta o cincuenta. No tiene una capacidad tan grande como la de otros foros, pero eso permite disfrutar de los espectáculos de manera más íntima y recibir una atención personalizada. También se puede cenar o beber un buen vino mientras se disfruta el espectáculo.

Antara Fashion Hall, Ejército Nacional 843-B, Polanco, 11520

Gracias a estos modernos recintos, la oferta cultural y de entretenimiento en la Ciudad de México ha crecido. Con ello no sólo se benefician los habitantes, que pueden asistir a más y mejores eventos, sino todos los sectores de la economía que de alguna forma se vinculan con la industria del espectáculo.

Prosperar en medio de la crisis

La violencia y la inseguridad, que en mayor o menor medida se manifiestan en todo el mundo, tienen repercusiones en el ámbito de los negocios y afectan los modelos de operación, las estrategias y el desarrollo general de las empresas. El problema puede discutirse abiertamente en foros económicos y en reuniones de las cúpulas empresariales o puede tratarse en secreto y lejos de los micrófonos. Pero sea cual sea la actitud que se tome hacia él, lo que resulta imposible es negar su existencia.

En México, que actualmente vive una grave situación de inseguridad, muchos empresarios evitan hacer declaraciones públicas acerca de temas como delincuencia, corrupción y violencia. El grupo informativo CNN Expansión elaboró un reportaje acerca de los efectos de la inseguridad en la economía de estados como Michoacán o Guerrero y aunque los periodistas entrevistaron a muchos empresarios de la región, sólo algunos de ellos aceptaron que sus nombres y declaraciones se citaran en la publicación.

Si reconocer que se tiene un problema es el primer paso para dar con una solución, cabría pensar que la economía mexicana está muy lejos de alzarse por encima de la crisis. No obstante, algunos empresarios piensan que las acciones pueden más que las declaraciones y afirman que aun cuando el tema de la inseguridad no siempre se discuta abiertamente en el mundo de los negocios, es posible aplicar estrategias para superar el problema.

Importantes firmas de la industria hotelera, restaurantera o alimenticia aseguran que no dejarán de invertir en los estados más aquejados por la violencia y estiman que a pesar de la inseguridad, sus negocios obtendrán beneficios a largo plazo. En el caso específico de Guerrero, los empresarios están convencidos de que abrir nuevos negocios y fortalecer los ya existentes no sólo son acciones viables, sino necesarias para contrarrestar la inseguridad y recuperar un poco de la estabilidad social y económica. Para ellos, la apertura de nuevos centros comerciales en Chilpancingo u hoteles en Acapulco no es un recurso para dar una imagen de prosperidad, sino una respuesta efectiva contra la crisis, pues de esta forma se generan empleos, se renueva la infraestructura, la ciudad recupera su posición como destino turístico (especialmente si se incrementa su presencia en internet, en sitios como viajacompara.com) y, sobre todo, se crean alternativas para apartar a la población de las actividades que propician el ambiente de inseguridad.

hotelesacapulco

El optimismo puede cuestionarse y los mismos empresarios reconocen que mantener sus operaciones no es tarea fácil. Algunos ya consideran el pago de extorsiones y “mordidas” como uno más de sus gastos. Otros han optado por la discreción; quitaron las marcas y logotipos de sus vehículos y camiones de carga y cambiaron los uniformes de sus empleados para evitar confrontaciones o ataques. Sean cuales sean las tácticas, en lo que coinciden es en la negativa a retirarse. Dejar de invertir, afirman, sería ceder ante la violencia y permitir que ésta se imponga. Quizás no baste con estas manifestaciones de perseverancia para contener un problema tan complejo, pero sin duda ellas son indispensables para quien trate de prosperar en medio de una crisis.

Cuando lo público y lo privado se confunden

Hay una escena que se vuelve cada vez más común, aunque se desarrolla en variados escenarios y con distintos protagonistas. La familia que cena en un restaurante, los amigos que se reúnen para ver el fútbol o los ejecutivos de leasing México que esperan el inicio de una junta de negocios; la circunstancia que todos comparten es la de estar conectados a una o más redes sociales por medio de sus dispositivos móviles y la escena a la que nos referimos es la que integran estos grupos de personas, que interactúan con otras offline, al tiempo que se relacionan con sus contactos en línea.

publicoprivado

Que la pareja, los colegas o los hijos respondan tuits mientras platican con nosotros va dejando de ser una conducta irrespetuosa y se percibe más como un acto reflejo; algo tan trivial como mirar el reloj o arreglarse el cabello. Y tal vez porque las fronteras entre lo virtual y lo real se desdibujan, ocurre que también dejamos de ver la distinción entre lo público y lo privado; entre lo que compartimos con el amigo sentado frente a nosotros y que, por tanto, se quedaría en una esfera más íntima, y lo que publicamos en las redes sociales, disponible para que lo lea el mundo.

Aunque esta confusión entre lo público y lo privado también se vuelve parte de la vida y en la mayoría de los casos no tiene más repercusiones que algún comentario subido de tono, hay ocasiones en las que no medir el alcance de nuestras publicaciones en redes sociales puede costarnos caro. Basta recordar a todos los políticos, artistas y otras figuras públicas que han perdido cargos, contratos o simplemente popularidad, a causa de un desliz en las redes sociales. Podemos pensar que cosas así sólo les pasan a los famosos del Canal de las Estrellas o a los dueños de grandes compañías, como Unifin, que tienen miles de seguidores. Pero el hecho es que cualquiera puede resultar afectado. Como demuestra una nota publicada por El País, algunas personas se han quedado sin trabajo después de hacer un comentario negativo de su empresa en las redes sociales o han perdido la oportunidad de un nuevo empleo, porque su perfil no dio tan buena impresión a la compañía. Todo por olvidar que Twitter o Facebook son espacios públicos y si bien la mayoría de las veces sólo interactuamos con amigos, nuestro contenido puede llegar a muchas personas más.

Para que sus redes sociales no les quiten el sueño, ni el trabajo, tengan en cuenta estos consejos cuando escriban su próxima publicación.

1. Evitar los comentarios negativos acerca del trabajo, la empresa o los colaboradores

No es necesario que el jefe o los colegas estén en nuestra lista de contactos para que lean lo que publicamos. Algunas compañías tienen la práctica de buscar y seguir los perfiles de sus colaboradores y aunque podamos cuestionar la ética del procedimiento, lo más recomendable para evitar problemas es reservar este tipo de comentarios para la plática con los amigos de confianza.

2. Evitar también los comentarios con implicaciones racistas o discriminatorias

Estas son las publicaciones que han dado más problemas a las figuras públicas, pero también llegan a poner en apuros al común de los mortales. Comentarios como estos no sólo hacen que nuestros amigos o seguidores replanteen la opinión que tienen de nosotros; también pueden repercutir en el ámbito laboral o de negocios si llegan a nuestros colaboradores.

3. Revisar antes de publicar

La espontaneidad es parte de las publicaciones en redes sociales y una actualización puede perder relevancia si la pensamos mucho, pero unos minutos de edición pueden hacer la diferencia entre un like y un problema laboral. Si vamos a publicar algo que puede causar polémica o afectar de alguna forma nuestra imagen, conviene que nos preguntemos lo siguiente: ¿puedo ofender a alguien?, ¿el comentario puede malinterpretarse?, ¿qué dice esta publicación de mí? La opción de modificar el post siempre estará disponible, pero en este mundo de acceso inmediato a la información, la fe de erratas puede llegar demasiado tarde.

4. Ajustar las opciones de privacidad

Si quejarse, cuestionar o expresar cualquier emoción en las redes sociales nos parece tan importante como respirar, una opción es modificar las opciones de privacidad. Podemos solicitar que el perfil no sea detectado por los motores de búsqueda o que no puedan encontrarnos por el nombre o la dirección de correo electrónico. Esto restringe el grupo de lectores directos, aunque a veces no impide que otros compartan nuestro estatus. En conclusión, la prudencia siempre será la mejor apuesta.

Cómo se vende una empresa

Las crisis económicas, los cambios en la situación familiar o la búsqueda de nuevos horizontes para el desarrollo personal pueden hacer que un empresario considere la posibilidad de vender su negocio. Antes de tomar una decisión, es importante conocer el proceso de venta de empresas, para tener en cuenta las etapas que deben superarse, los requisitos que es preciso cumplir y el tiempo que puede tardar.

Estas son las principales etapas del proceso de venta de empresas.

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1. Análisis de la compañía y del mercado

Para vender un producto, es necesario conocerlo, identificar sus ventajas y posibles deficiencias y entender las condiciones del mercado en el que se posicionará. Lo mismo sucede con las empresas. Las compañías especializadas en este tipo de transacciones, como la mexicana ZIMMA, llevan a cabo análisis minuciosos de todos los elementos que definen la situación actual de una empresa; entre ellos, los activos y pasivos, las operaciones, los canales de distribución, las estrategias o los clientes.

2. Valoración financiera

Con base en el análisis anterior, se determina el valor estimado de la empresa. Esto permitirá sustentar las negociaciones posteriores.

3. Búsqueda de posibles compradores

Teniendo en cuenta las características de la empresa y el valor que éstas representan, se buscan compañías que podrían estar interesadas en la compra. Los especialistas en venta de empresas consultan bases de datos o contactan con organismos que vinculan a compañías de distintos sectores e incluso de diversos países, para tener un amplio panorama de compradores potenciales.

4. Presentación de la oferta

El dueño de la empresa, asesorado por el experto en ventas, se reúne con el posible comprador y le presenta una oferta. Es importante que ésta incluya toda la información que pueda ser relevante, acerca de las condiciones, las operaciones, la situación financiera y las posibilidades de crecimiento de la empresa.

5. Propuestas y negociaciones

Cuando el comprador potencial hace una propuesta, comienza la etapa de negociaciones. El objetivo es lograr un acuerdo que favorezca los intereses del comprador y el vendedor. Las compañías que se dedican a la venta de empresas pueden ofrecer asesoría legal para que sus clientes superen con éxito esta etapa.

6. Cierre de la transacción

Una vez que se acepta la propuesta de compra-venta y se establecen los términos y condiciones del contrato, éste se legaliza con la firma de ambas partes. Con ello, la transacción se considera cerrada.

Según expertos consultados por el portal Economía y Negocios online, el proceso de venta de una empresa puede tardar hasta un año. Antes de tomar la decisión de vender, el empresario debe estar consciente del compromiso que adquiere, pues concretar la venta de un negocio requiere del mismo esfuerzo y dedicación que se invirtieron para iniciarlo.

Desarrollo económico y protección ambiental, ¿factores irreconciliables?

Esta semana, Holanda sorprendió al mundo. Mediante una decisión que los medios no dejaron de calificar como histórica, la justicia Holandesa ordenó al gobierno tomar las medidas necesarias para reducir el efecto invernadero. Incluso se determinó una meta: para el año 2020, la emisión de gases que provocan el calentamiento atmosférico debe reducirse en 25%. Esta cifra implica un reto mayor al que la nación europea se había propuesto en su plan ambiental, pues ahí se fijaba una reducción de 16%.

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Como cabría esperar, la recepción de esta iniciativa judicial ha sido  favorable, sobre todo entre las ONG’s como Urgenda, que no dejan de exigir a los gobiernos y a instancias internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, para que en todo el mundo se adopten medidas similares. Sin duda el país europeo se convertirá en ejemplo y referencia de lo que deben hacer los sistemas legales, cuando los gobiernos no garantizan la protección de sus ciudadanos frente a problemas como el deterioro ambiental.

Sin embargo, también existe el temor de que algunos sectores rechacen la medida, particularmente el sector empresarial. Industrias como la petroquímica serán las más afectadas por esta orden judicial, ya que se verían obligadas a reducir sus emisiones de gases contaminantes, lo cual lleva implícita una reducción de la productividad. Frente a este escenario, surgen varias preguntas. Una de ellas es si el desarrollo económico necesariamente se opone a la protección ambiental. Otra cuestión relevante es qué tanto repercutirá la medida en la situación ambiental del planeta. Incuso si Holanda alcanza o supera su objetivo, las emisiones de CO2 a nivel mundial sólo se reducirían 1%. No obstante, las consecuencias económicas para el país sí podrían ser graves.

Aunque tales interrogantes no disminuyen el valor de la iniciativa holandesa, sí subrayan la importancia de que medidas como estas no sean aisladas, sino que se vuelvan parte de una acción mundial. De lo contrario, el monumental esfuerzo de unos cuantos no dejará de ser ejemplar, pero difícilmente resultará significativo. Cuando paso horas en un embotellamiento para hacer un traslado que no debería tomarme más de cuarenta minutos (por ejemplo, cuando voy de mi casa en la Gustavo A. Madero a unos laboratorios en Tlalnepantla), o cuando veo las enormes cantidades de basura que una familia de tres personas puede generar por semana, llego a pensar que el deterioro ambiental es realmente irreversible, a menos que todas las sociedades del mundo asuman compromisos. Se requieren grandes cambios y esfuerzos, así como estrategias para que todas las industrias y empresas –llámense Pemex, Chrysler u Olab– continúen con sus funciones y actividades económicas, sin que ello implique un mayor costo ambiental.

Cuando comprar no es la mejor opción

Los daños al medio ambiente, provocados por el aumento del parque vehicular en las grandes ciudades y los incidentes cotidianos, como los embotellamientos o la falta de lugares para estacionarse, nos hacen pensarleasing dos veces al momento de adquirir un auto. Sin embargo, lo cierto es que a veces las empresas y los profesionistas necesitan de un medio de transporte propio. ¿Qué sería de un negocio de mensajería sin una pequeña flota de camionetas o motocicletas? Y cuánto se facilitaría la vida de un maestro de inglés que da clases privadas en distintas empresas, si tuviera un vehículo para trasladarse rápidamente por toda la ciudad. Hay que admitirlo, para que algunos negocios funcionen, los vehículos llegan a ser indispensables.

Este razonamiento nos llevaría a concluir que la mejor opción para quienes requieren desplazarse de forma rápida y eficaz es comprar un auto. Parece una inversión redituable y hasta deducible de los gastos de la empresa. No obstante, una solución innovadora para tener un vehículo disponible cuando se necesite, sin los gastos y compromisos a largo plazo que implica la compra, es el leasing. Este servicio, también llamado arrendamiento puro, es un convenio en el que el cliente paga por el uso del vehículo, pero no por la propiedad del mismo. Sí, es como una renta, pero a largo plazo, ya que los contratos ofrecidos por las empresas de arrendamiento puro en México pueden ir de los doce a los cuarenta y ocho meses.

Entre las ventajas del leasing destaca que las cuotas mensuales son deducibles de impuestos, tanto para las empresas como para las personas físicas con actividades empresariales. Además, a diferencia de los créditos para la compra de vehículos, que suponen el pago de intereses, las cuotas del leasing son fijas y se mantienen durante el plazo establecido en el contrato. Una ventaja más es que cuando termina el periodo de arrendamiento, el cliente tiene varias opciones: renovar el contrato por un periodo similar o mayor, solicitar un nuevo modelo de vehículo –con el consabido ajuste de tarifas-, o pagar la diferencia para comprar el auto. Algunas empresas proveedoras de este servicio también brindan la opción de traspasar el contrato si por alguna razón el cliente ya no puede continuar con los pagos.

Si están interesados en este servicio, deben saber que la mayoría de las empresas exigen el cumplimiento de algunos requisitos básicos antes de formalizar el contrato. Además de los documentos de identidad, como la credencial de elector, el comprobante de domicilio o la inscripción al Registro Federal de Contribuyentes, se debe presentar un historial crediticio; éste se obtiene mediante una solicitud al Buró de Crédito. La empresa arrendadora puede pedir otros documentos, como los estados de cuenta bancarios o el estado de la situación patrimonial de la empresa.

La valoración del historial crediticio es la parte que puede retrasar un poco el proceso, pues en ocasiones llega a tardar hasta una semana. Pero una vez superado el requisito, el cliente está listo para estrenar auto. Hay algunas medidas importantes que deben tomarse al recibir el vehículo. La primera de ellas es adquirir un seguro; la mayoría de las empresas arrendadoras lo exigen, pero aun si no lo hacen, es algo indispensable para todo conductor. La segunda es cuidar del vehículo como si fuera propio, pues aunque no lo haya comprado, el cliente es quien lo utiliza y es responsable de mantener su buen funcionamiento, cumplir con trámites como la verificación y hacerse cargo de las infracciones que llegue a cometer.

En México ya existen empresas dedicadas al leasing, como Unifin. Puedes acercarte a ellas para obtener asesoría y comprobar si esta opción es la que conviene a tu empresa. Mientras tomas la decisión, te dejamos con este gráfico publicado en la sección Dinero en imagen del periódico Excélsior, que explica con claridad cómo funciona el arrendamiento puro.